martes, 14 de febrero de 2017

Amanecer en Martín García.


Y cantaban las piedras en el río

Y cantaban las piedras en el río
mientras mi corazón buscaba en vano
las palabras exactas en la tarde.
El Cerro Colorado soltó sus aguiluchos
y se quedó en silencio como un nido vacío.
El agua tiene pájaros; yo siento sus gorjeos,
El agua tiene penas, insomnios y delirios.
El agua es la conseja del abuelo
que midió el mundo con su paso firme
hasta encontrar la arena,
y envejecer tranquilo.
Y cantaban las piedras en el río.
En el arpa dorada de la tarde
guardé mi copla de guijarro antiguo.
Vino la noche al fin,
distinta en cada uno, para el caballo,
para el aire, la piedra y el camino.
Yo construyo la noche dentro mío.
Corro de estrella a estrella y las enciendo
Bebo en copa de ocaso los sueños y mi vida.
Mía es la noche azul y su misterio.
Veo como retornan los pájaros al monte.
Yo custodié sus nidos.
Los pastores ya bajan la montaña.
Los pastores construyen en la sierra su silbo.
Ya olvidé la belleza de la tarde.
Triunfó la noche azul sobre mis ojos.
La noche me salió como una estatua.
Para hacer su hermosura me salí de mí mismo.
Yo repartí en pedazos mi noche sobre el mundo.
Y me quedé esperando con la mano tendida.
Contemplando la arena, pura sombra infinita.
Yo, que hice la noche, me quedé sin mi noche.
Me quedé sin mí mismo.
Y el sueño me rondaba sin alcanzarme nunca.
Y cantaban las piedras en el río.

Atahualpa Yupanqui.


sábado, 11 de febrero de 2017

Postales de Martín García.


Jactancia de quietud.

Escrituras de luz embisten la sombra, más prodigiosas que meteoros. 
La alta ciudad inconocible arrecia sobre el campo. 
Seguro de mi vida y de mi muerte, miro los ambiciosos y quisiera entenderlos. 
Su día es ávido como el lazo en el aire. 
Su noche es tregua de la ira en el hierro, pronto en acometer. 
Hablan de humanidad. 
Mi humanidad está en sentir que somos voces de una misma penuria. 
Hablan de patria. 
Mi patria es un latido de guitarra, unos retratos y una vieja espada, la oración evidente del sauzal en los atardeceres. El tiempo está viviéndome. 
Más silencioso que mi sombra, cruzo el tropel de su levantada codicia. 
Ellos son imprescindibles, únicos, merecedores del mañana. 
Mi nombre es alguien y cualquiera. 
Paso con lentitud, como quien viene de tan lejos que no espera llegar.

Jorge Luis Borges.

Amanecer en Martín García.


 El sol, el poema.

Barcos sobre el agua natal. 
Agua negra, animal de olvido. Agua lila, única vigilia. 
El misterio soleado de las voces en el parque. Oh tan antiguo.

Alejandra Pizarnik.

jueves, 9 de febrero de 2017

Kayak en Martín García.

Una de las actividades que se pueden encontrar en La Isla Martín García son las travesías en Kayak, desde el año 2006 durante Semana Santa se reúnen Kayakistas de Argentina y Uruguay en un encuentro que llego a superar los 500 participantes.
 La Marea es el Sitio oficial del Encuentro Nacional de Kayakistas Isla Martín García.

C.A.N.E.
Centro de Actividades Náuticas & Ecológicas Isla Martín García
Calle Bouchard esq. Cnel. Costa - Isla Martín García Pcia. de Buenos Aires - República Argentina
www.canemartingarcia.com.ar  / cane.img@gmail.com



miércoles, 8 de febrero de 2017

Amanecer en Martín García.


Poema del Río.

Únicamente el río conoce tu secreto, 
ese secreto tuyo que es el secreto mío.
El río es un hombre de corazón inquieto
pero el amor se aleja como el agua del río.
Únicamente el río nos vio por la vereda,
y el rumor de sus aguas era como un reproche.
Tu piel era más blanca bajo la magra seda,
como el deslumbramiento de la nieve en la noche.
No importa que huya el agua como un amor de un día;
mi amor, igual que el río, se quedará aunque huya.
Únicamente el río supo que fuiste mía,
para que mí alma fuera profundamente tuya.
El río es como un viaje para el sueño del hombre,
el hombre, es como el río, un gran dolor en viaje.
Únicamente el río te oyó decir mí nombre
cuando las hojas secas decoraron tu traje.
Sí. El río es como un hombre de corazón inquieto
que va encendiendo hogueras y se muere de frío.
Únicamente el río conoce tu secreto.
Únicamente el río.

José Ángel Buesa.

martes, 7 de febrero de 2017

lunes, 6 de febrero de 2017

Lagarto Overo en Martín García.

Es muy común ver lagartos overos tomando sol en la Isla
 Martín García.
Lagarto Overo (Tupinambis teguixin), también llamado Iguana Overa o Teyú Guazú en guaraní, es el lagarto de mayor tamaño en nuestro país y uno de los mas corpulentos en todo el mundo. Puede medir cuando adulto 1,30 mts y excepcionalmente alcanzar 1,50 mts, de los cuales la mitad corresponde a la cola. En Argentina habita en la región pampeana, Mesopotamia y el chaco oriental. Prefiere ambientes húmedos y en la proximidad de ríos o arroyos. Cava su propia cueva con las garras de las patas traseras, en ella se refugia e hiberna durante el otoño e invierno. Su dieta varía según la edad y tamaño, es decir cuando pequeño come insectos e invertebrados y de adulto frutas, huevos de aves y reptiles, ratones etc.  En aquellos lugares donde no es cazado ni molestado se vuelven muy mansos y alcanzan los mayores tamaños.  

sábado, 4 de febrero de 2017

Atardecer en el Delta.

Delta del Tigre. 

Casa de Rubén Darío, Isla Martin Garcia.


La copa de las hadas.

 ¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambre de mariposas?
Quizá.
En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las hadas.
Las que tienen prisioneros
a los silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.
Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.
¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.
Su peplo de oro la incierta
alba ya había tendido.
Era la hora en que en su nido
toda alondra se despierta.
Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.
Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.
Las hadas ?aquella tropa
brillante?, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.
Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.
De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.
Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.
La copa hecha se pensó
en qué se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).
Una dijo: ?La ilusión;
otra dijo: ?La belleza;
otra dijo: ?La riqueza;
y otra más: ?El corazón.
La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
?Que se ponga en esa copa
la felicidad completa.
Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.
Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.
Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.
Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.
¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
... ... ... ... 
Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.

Rubén Darío.

lunes, 9 de enero de 2017

San Telmo.


"Buenos Aires es la otra calle, la que no pisé nunca, es el centro secreto de las manzanas, los patios últimos, es lo que las fachadas ocultan, es mi enemigo, si lo tengo, es la persona a quien le desagradan mis versos (a mí me desagradan también), es la modesta librería en que acaso entramos y que hemos olvidado, es esa racha de milonga silbada que no reconocemos y que nos toca, es lo que se ha perdido y lo que será, es lo ulterior, lo ajeno, lo lateral, el barrio que no es tuyo ni mío, lo que ignoramos y queremos".

Jorge Luis Borges.


Mercado de San Telmo.
Feria de San Pedro Telmo.
 Calle Defensa.
Buzón de correos.
Bar Plaza Dorrego, Humberto Primo y Defensa.
Antigüedades.
Arte, libros y café.
Hierbabuena, sobre  Av. Caseros. 
Hierbabuena, sobre  Av. Caseros. 

San Telmo.

"Sin las calles y los atardeceres de Buenos Aires
 no puede escribirse un tango".

Jorge Luis Borges. 

viernes, 6 de enero de 2017

San Telmo.


El Sol de Monterrey

No cabe duda: de niño,
a mí me seguía el sol.
Andaba detrás de mí
como perrito faldero;
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
Saltaba de patio en patio,
se revolcaba en mi alcoba.
Aun creo que algunas veces
lo espantaban con la escoba.
Y a la mañana siguiente,
ya estaba otra vez conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
(El fuego de mayo
me armó caballero:
yo era el Niño Andante,
y el sol, mi escudero.)
Todo el cielo era de añil;
toda la casa de oro.
¡Cuánto sol se me metía
por los ojos!
Mar adentro de la frente,
a donde quiera que voy,
aunque haya nubes cerradas,
¡oh cuánto me pesa el sol!
¡Oh cuánto me duele, adentro,
esa cisterna de sol
que viaja conmigo!
Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.—
Cada ventana era sol,
cada cuarto era ventanas.
Los corredores tendían
arcos de luz por la casa.
En los árboles ardían
las ascuas de las naranjas,
y la huerta en lumbre viva
se doraba.
Los pavos reales eran
parientes del sol. La garza
empezaba a llamear
a cada paso que daba.
Y a mí el sol me desvestía
para pegarse conmigo,
despeinado y dulce,
claro y amarillo:
ese sol con sueño
que sigue a los niños.
Cuando salí de mi casa
con mi bastón y mi hato,
le dije a mi corazón:
—¡Ya llevas sol para rato!—
Es tesoro —y no se acaba:
no se me acaba —y lo gasto.
Traigo tanto sol adentro
que ya tanto sol me cansa.—
Yo no conocí en mi infancia
sombra, sino resolana.

Alfonso Reyes
(1889-1959).

domingo, 11 de diciembre de 2016

Estación Colegiales.

Cementerio de trenes en Colegiales, formaciones eléctricas
 Toshiba en desuso en el playón de cargas.

Dodge Custom 1948.

Un Dodge Custom 1948 en el barrio de Florida. 

Coghlan.

Volver a los ´80... por las calles del barrio de Coghlan  se  puede
 retroceder en el tiempo,  un  Citroën  Ami 8 . 

viernes, 9 de diciembre de 2016

Atardecer en el Puerto de Olivos.


 Otro cielo.

 No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarlo
y luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre faltaría el pájaro en silencio

no existen métodos para tocar el cielo
pero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras al fin como es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón

no existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre te faltaría el pino del crepúsculo

eso es por que se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegue al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino.

 Mario Benedetti.

Zárate, provincia de Buenos Aires.

Una barca sin pescador, Río Paraná, en Zarate.

Zárate, provincia de Buenos Aires.


"Si nos espera el olvido, tratemos de no merecerlo"...

(Alejandro Dolina).

jueves, 8 de diciembre de 2016

Atardecer.


 El coleccionista de atardeceres.

Sentado siempre en soledad, 
espera un nuevo atardecer, 
Sonríe ante la gran inmensidad, 
por un momento se para el mundo. 

Un día encontró el amor 
y no lo pudo conservar, 
se prometió esperarlo hasta el final, 
sin darse cuenta pasan los años, 
el tiempo ya no puede hacer daño. 

Desnudo su corazón, 
lleno de miedos. 
Hizo un trato con el sol, 
un sueño que esta vida me traiga. 
Tan solo estoy seguro de que el tiempo, 
es todo lo que tengo, 
es todo lo que tengo. 

Sentado siempre en soledad, 
observa lo que otros no ven. 
El cielo va cambiando de color, 
sin darse cuenta se ha echo de noche, 
la luna espera un nuevo horizonte. 

Desnudo su corazón, 
lleno de miedos. 
Hizo un trato con el sol, 
un sueño que esta vida me traiga. 
Tan solo estoy seguro de que el tiempo, 
es todo lo que tengo, 
es todo lo que tengo. 

Y no, ni la mayor de las distancias, 
tranquilizan su esperanza. 

Desnudo su corazón, 
lleno de miedos. 
Hizo un trato con el sol, 
un sueño que esta vida me traiga. 
Tan solo estoy seguro de que el tiempo, 
es todo lo que tengo, 
es todo lo que tengo.

(El sueño de Morfeo).

Julio Cortázar.


El árbol, el río, el hombre.

Al árbol ya cortado
No lo claves en tierra
Porque su copa seca
No engañara a los pájaros

Al río que discurre
No le levantes diques
Porque en el aire libre
Cabalgaran las nubes

Al hombre desterrado
No le hables de su casa
La verdadera patria
Caro lo está pagando

El árbol ya cortado
El río que discurre
Y el hombre desterrado
Caro lo están pagando

Julio Cortázar.

martes, 6 de diciembre de 2016

Atardecer.



Curriculum

El cuento es muy sencillo 
usted nace 
contempla atribulado 
el rojo azul del cielo 
el pájaro que emigra 
el torpe escarabajo 
que su zapato aplastará 
valiente 

usted sufre 
reclama por comida 
y por costumbre 
por obligación 
llora limpio de culpas 
extenuado 
hasta que el sueño lo descalifica 

usted ama 
se transfigura y ama 
por una eternidad tan provisoria 
que hasta el orgullo se le vuelve tierno 
y el corazón profético 
se convierte en escombros 

usted aprende 
y usa lo aprendido 
para volverse lentamente sabio 
para saber que al fin el mundo es esto 
en su mejor momento una nostalgia 
en su peor momento un desamparo 
y siempre siempre 
un lío 

entonces 
usted muere.

Mario Benedetti.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Estación Centrángolo

La estación Centrángolo, intermedia entre Florida y Bartolomé Mitre, fue  inaugura recién el 4 de mayo de 1951,  hecho posterior a la nacionalización de los ferrocarriles ingleses ocurrida el 1º marzo de 1948 durante el gobierno de Perón. El nombre de la estación hace honor al Dr. Antonio Cetrángolo, médico clínico argentino, dedicado en forma especial y destacada a la tisiología, fallecido el 21 de septiembre de 1949, también llevan su nombre una calle y el Hospital del Tórax, cercano a la estación en el barrio de Florida, partido de Vicente López.
Los jacarandá en flor visten en piso de la estación durante los meses de Noviembre y Diciembre. 

La estación esta rodeada de árboles y flores.
Durante el año 2017 la estación "sufrirá" una remodelación, como viene pasando con el resto del ramal, esperamos que respeten la arquitectura original.
A pocos  metros, en la esquina de las calles Buenos Aires y General J. M. Paz, funcionaba el bar donde se filmaron Los cuentos de Fontanarrosa, un ciclo de unitarios que se emitió semanalmente por Canal 7 durante el año 2007. Se trató de 33 episodios basados en los cuentos de Roberto "Negro" Fontanarrosa, llevados por primera vez a la pantalla con la adaptación del guionista Rodrigo Grande, con producción de Coco Sily, Daniel Aráoz y Javier Nir. Cada episodio desarrolla uno o dos cuentos teniendo como hilo conductor una mesa de amigos de un bar, supuestamente en Rosario, las anécdotas de estos amigos servirán como disparadores de las historias de cada capítulo.
Hoy el bar se encuentra cerrado y la propiedad en venta. 

sábado, 3 de diciembre de 2016

viernes, 2 de diciembre de 2016

Costa de Vicente López.


Arte poética.

Mirar el río hecho de tiempo y agua 
y recordar que el tiempo es otro río, 
saber que nos perdemos como el río 
y que los rostros pasan como el agua. 

Sentir que la vigilia es otro sueño 
que sueña no soñar y que la muerte 
que teme nuestra carne es esa muerte 
de cada noche, que se llama sueño. 

Ver en el día o en el año un símbolo 
de los días del hombre y de sus años, 
convertir el ultraje de los años 
en una música, un rumor y un símbolo, 

ver en la muerte el sueño, en el ocaso 
un triste oro, tal es la poesía 
que es inmortal y pobre. La poesía 
vuelve como la aurora y el ocaso. 

A veces en las tardes una cara 
nos mira desde el fondo de un espejo; 
el arte debe ser como ese espejo 
que nos revela nuestra propia cara. 

Cuentan que Ulises, harto de prodigios, 
lloró de amor al divisar su Itaca 
verde y humilde. El arte es esa Itaca 
de verde eternidad, no de prodigios. 

También es como el río interminable 
que pasa y queda y es cristal de un mismo 
Heráclito inconstante, que es el mismo 
y es otro, como el río interminable.

Jorge Luis Borges