sábado, 17 de junio de 2017

Mario Benedetti.


 Arco iris

Arco iris
A veces 
por supuesto 
usted sonríe 
y no importa lo linda 
o lo fea 
lo vieja 
o lo joven 
lo mucho 
o lo poco 
que usted realmente 
sea

sonríe 
cual si fuese 
una revelación 
y su sonrisa anula 
todas las anteriores 
caducan al instante 
sus rostros como máscaras 
sus ojos duros 
frágiles 
como espejos en óvalo 
su boca de morder 
su mentón de capricho 
sus pómulos fragantes 
sus párpados 
su miedo

sonríe 
y usted nace 
asume el mundo 
mira 
sin mirar 
indefensa 
desnuda 
transparente

y a lo mejor 
si la sonrisa viene 
de muy 
de muy adentro 
usted puede llorar 
sencillamente 
sin desgarrarse 
sin desesperarse 
sin convocar la muerte 
ni sentirse vacía

llorar 
sólo llorar

entonces su sonrisa 
si todavía existe 
se vuelve un arco iris.

 Mario Benedetti.

Puerto Madero.


YACHT Club Puerto Madero.

La Plata.


Tren detenido, moribundo de pasajero,
 algún día volverán a pulir los rieles tu acero?,
 Cansados despertaran, amaneceres,
 campos de trigo, estaciones, 
pueblos solitarios llenos de ilusiones.

La PLata.


NO hay pura luz.

NO hay pura luz
ni sombra en los recuerdos:
éstos se hicieron cárdena ceniza
o pavimento sucio
de calle atravesada por los pies de las gentes
que sin cesar salía y entraba en el mercado.

Y hay otros: los recuerdos buscando aún qué morder
como dientes de fiera no saciada.
Buscan, roen el hueso último devoran
este largo silencio de lo que quedó atrás.

Y todo quedó atrás, noche y aurora,
el día suspendido como un puente entre sombras,
las ciudades, los puertos del amor y el rencor,
como si al almacén la guerra hubiera entrado
llevándose una a una todas las mercancías
hasta que a los vacíos anaqueles
llegue el viento a través de las puertas deshechas
y haga bailar los ojos del olvido.

Por eso a fuego lento surge la luz del día,
el amor, el aroma de una niebla lejana
y calle a calle vuelve la ciudad sin banderas
a palpitar tal vez y a vivir en el humo.

Horas de ayer cruzadas por el hilo
de una vida como por una aguja sangrienta
entre las decisiones sin cesar derribadas,
el infinito golpe del mar y de la duda
y la palpitación del cielo y sus jazmines.

Quién soy Aquél? Aquel que no sabía
sonreír, y de puro enlutado moría?
Aquel que el cascabel y el clavel de la fiesta
sostuvo derrocando la cátedra del frío?

Es tarde, tarde. Y sigo. Sigo con un ejemplo
tras otro, sin saber cuál es la moraleja,
porque de tantas vidas que tuve estoy ausente
y soy, a la vez soy aquel hombre que fui.

Tal vez es éste el fin, la verdad misteriosa.

La vida, la continua sucesión de un vacío
que de día y de sombra llenaban esta copa
y el fulgor fue enterrado como un antiguo príncipe
en su propia mortaja de mineral enfermo,
hasta que tan tardíos ya somos, que no somos:
ser y no ser resultan ser la vida.

De lo que fui no tengo sino estas marcas crueles,
porque aquellos dolores confirman mi existencia.

 Pablo Neruda.

miércoles, 14 de junio de 2017

Café


hacia mas frío adentro que afuera
la taza humeante de café resignaba el ultimo calor
el alma estaba escarchada
la vida giraba sola
el corazón ya no soñaba mas.

jueves, 8 de junio de 2017

Otoño.


El otoño es una segunda primavera, cuando cada hoja es una flor...

Albert Camus.

Otoño.


Ventana al otoño en San Isidro.

Otoño.


Siempre es otoño

Transido rojo esparcen sus pétalos
sobre esta inquietante espera
falsedad de una calma recurrente
resuena en mis pupilas.
Soles transmutados en pálidos espacios
calcinan las ramas de un olvido añejo,
regresando el suplicio de recuerdos ancestrales
la inconformidad, de una llovizna intermitente
toca sin reverdecer mis viejas alfombras
los árboles buscan su rostro
en la celosía de mi ventana
descubriendo en su reflejo, el chasquido
de almas desnudas terriblemente desnudas
en mis venas corren
hieleras de hojas, cadáveres sin sepulcro
enfilándose hacia un lánguido otoño


Ruth Ana López Calderón.

domingo, 7 de mayo de 2017

Alejandra Pizarnik.




El deseo de la palabra.


..."Risas en el interior de las paredes. No vayas a creer que están vivos. No vayas a creer que no están vivos. En cualquier momento la fisura en la pared y el súbito desbandarse de las niñas que fui.

Caen niñas de papel de variados colores. ¿Hablan los colores? ¿Hablan las imágenes de papel? Solamente hablan las doradas y de ésas no hay ninguna por aquí.

Voy entre muros que se acercan, que se juntan. Toda la noche hasta la aurora salmodiaba: Si no vino es porque no vino. Pregunto. ¿A quién? Dice que pregunta, quiere saber a quién pregunta. Tú ya no hablas con nadie. Extranjera a muerte está muriéndose. Otro es el lenguaje de los agonizantes.

He malgastado el don de transfigurar a los prohibidos (los siento respirar adentro de las paredes). Imposible narrar mi día, mi vía. Pero contempla absolutamente sola la desnudez de estos muros. Ninguna flor crece ni crecerá del milagro. A pan y agua toda la vida"...

Alejandra Pizarnik.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Café Cortázar.

Por encima de una tipografía de máquina de escribir
 (la misma que dibujara tantas historias memorables en su
 Olivetti Lettera 22),
 la mirada de Julio Cortázar espía con alegre curiosidad
Café y espacio literario para los amantes de la literatura de
 Cortázar
 En Almagro. Esquina cronopia , Cabrera 3797
Buenos Aires.

Café Cortázar.


Desde la ventana... 

 ...de su cuarto en el segundo piso Oliveira veía el patio con la fuente, el chorrito de agua, la rayuela del 8, los tres árboles que daban sombra al cantero de malvones y césped, y la altísima tapia que le ocultaba las casas de la calle. El 8 jugaba casi toda la tarde a la rayuela, era imbatible, el 4 y la 19 hubieran querido arrebatarle el Cielo pero era inútil, el pie del 8 era un arma de precisión, un tiro por cuadro, el tejo se situaba siempre en la posición más favorable, era extraordinario. Por la noche la rayuela tenía como una débil fosforescencia y a Oliveira le gustaba mirarla desde la ventana. En su cama, cediendo a los efectos de un centímetro cúbico de hipnosal, el 8 se estaría durmiendo como las cigüeñas, parado mentalmente en una sola pierna, impulsando el tejo con golpes secos e infalibles, a la conquista de un cielo que parecía desencantarlo apenas ganado. «Sos de un romanticismo inaguantable», se pensaba Oliveira, cebando mate." 

Rayuela, Julio Cortázar.

Café Cortázar.


..." Se puede matar todo menos la nostalgia,
 la llevamos en el color de los ojos, en cada amor,
 en todo lo que profundamente atormenta y
 desata y engaña"...

Rayuela,  Julio  Cortázar.

martes, 2 de mayo de 2017

Retratos en blanco y negro.


..."Una mujer con sombrero, 
como un cuadro del viejo Chagall, 
corrompiéndose al centro del miedo 
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar. 
Pero entonces lloraba por mí, 
y ahora lloro por verla morir"...

Oleo de una mujer con sombrero, Silvio Rodríguez.

miércoles, 26 de abril de 2017

La ventana abierta.


  La ventana abierta.

Dejo mi ventana abierta,
Para que entre del pájaro el trino,
Y del viento sus brazos,
Con el sol también vespertino...

Y de la noche las estrellas
la luna blanca y su reflejo
Me vistan de azul el sueño...

Y en el invierno me cante la lluvia,
Y en el otoño me hablen las hojas,
Y de la primavera el olor a rosa,
Y de el verano su risa contenta...

Dejo mi ventana abierta,
Para quien quiera entrar por ella,
Es por eso que son tan perfumados mis sueños,
Cuanta vida entra !

Dejo mi ventana abierta,
Y cerrada la fría puerta,
Para que se vista de jardín mi mundo,
Y si yo quiero volar por ella...

Dejo mi ventana abierta
Como quien abre su oído a la palabra,
Como quien abre su mente al sueño,
Como quien ama de verdad al mundo,
Como quien mira de verdad el cielo...

(Anónimo).

martes, 25 de abril de 2017

Poema de Alejandra pizarnik.


Salvación

Se fuga la isla.
Y la muchacha vuelve a escalar el viento
y a descubrir la muerte del pájaro profeta.
Ahora
es el fuego sometido. 
Ahora 
es la carne
..la hoja
..la piedra
perdidas en la fuente del tormento
como el navegante en el horror de la civilización
que purifica la caída de la noche.
Ahora
la muchacha halla la máscara del infinito
y rompe el muro de la poesía.

Alejandra pizarnik.

domingo, 23 de abril de 2017

Mujer naturaleza.


Mujer naturaleza.

Orilla, colmada por el sol
donde las olas van a reposar,
porción divina es tu piel dorada
lugar de aguas que vienen a soñar:
arena es tu piel bendita
y agua mi alma que es amar.

Lugar con dos soles
alumbrado por donde vas,
penetrantes de calor
radiantes por el amor
astros cercanos
son tus ojos
que miro sin cansarme
de tanto amar.

Resaltando contentas
las brillantes perlas
que tienes galantes
en tu boca entreabierta,
sonrisa de una virgen
que alienta mi vida,
me alegra y me salva
y me abre su puerta.

Mujer naturaleza
sirena sin aletas,
preciosa, hermosa
mi vida está despierta
mirando tu foto
soñándote completa
en noches muy solas
sin música ni orquesta.

Fuerza,
conserva la fuerza
alienta la esperanza,
persevera en tu calma
nuestra vida comienza.

Espérame,
espérame allá afuera
que mi alma te ama,
que mi alma te anhela
mujer naturaleza.

Mujer naturaleza , poema por encargo nº 6, por J.R.G.    
Extraído de:

sábado, 8 de abril de 2017

Citroën 3cv.

Un Citroën 3cv en el vial costero de Vicente López,
 la denominación 3CV  solo se uso en Argentina para  las
 unidades fabricadas en el país.

Atardecer en el Puerto de Olivos.


El sol es un globo de fuego.

El sol es un globo de fuego,
la luna es disco morado.

Una blanca paloma se posa
en el alto ciprés centenario.

Los cuadros de mirtos parecen
de marchito velludo empolvado.

¡El jardín y la tarde tranquila!...
Suena el agua en la fuente de mármol.

 Antonio Machado.

Atardecer en el Delta.

jueves, 6 de abril de 2017

Isla Martín García.


Iglesia Nuestra Señora del Carmen.

Amanecer en Martín García.


..."Al final del viaje está el horizonte,
al final del viaje partiremos de nuevo,
al final del viaje comienza un camino,
otro buen camino que seguir descalzos
contando la arena"...

                             Silvio Rodríguez.

miércoles, 5 de abril de 2017

Cortazar.


Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos.
Primero la va a arrancar, pero piensa que
es una crueldad inútil y se pone de rodillas
a su lado y juega alegremente con la flor,
a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile,
zumba como una abeja,
huele su perfume
y finalmente se acuesta debajo de la flor
y se duerme envuelto en una gran paz.
La flor piensa: "es como una flor"
                                                                                Julio Cortazar 

martes, 21 de marzo de 2017

Buenos Aires.


La ciudad puede ser otra.

Los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Jaime Sabines

Cada ciudad puede ser otra
cuando el amor la transfigura
cada ciudad puede ser tantas
como amorosos la recorren

el amor pasa por los parques
casi sin verlos amándolos
entre la fiesta de los pájaros
y la homilía de los pinos

cada ciudad puede ser otra
cuando el amor pinta los muros
y de los rostros que atardecen
unos es el rostro del amor

y el amor viene y va y regresa
y la ciudad es el testigo
de sus abrazos y crepúsculos
de sus bonanzas y aguaceros

y si el amor se va y no vuelve
la ciudad carga con su otoño
ya que le quedan sólo el duelo
y las estatuas del amo.

Mario Benedetti.

Cicloturismo, San Vicente.


La laguna de San Vicente o laguna del Ojo es una laguna ubicada en el partido de San Vicente (Provincia de Buenos Aires, Argentina), con la ciudad cabecera a sus orillas. Forma parte de la cuenca del Río Samborombón. Recibe el aporte de agua del arroyo San Vicente.

lunes, 20 de marzo de 2017

San Vicente, Buenos Aires.

Iglesia de San Vicente Ferrer.

  Proyectada por el prestigioso arquitecto Pedro Benoit, la Iglesia San Vicente Ferrer  fue inaugurada en 1876. Ubicada en la localidad de San Vicente, en las calles Bolívar entre San Martín e Irigoyen, forma parte del casco histórico de la ciudad. 

Se encuentra situada frente a la plaza Mariano Moreno y al palacio municipal,  La creación de este templo fue una necesidad de la época de su fundación, la urgencia de construir una parroquia cerca de los moradores de la “laguna de la reducción”. A mediados del siglo XVIII, el párroco Vicente Pessoa levantó una pequeña Capilla bajo la advocación de San Vicente Ferrer, en la orilla de la laguna, para atender a los pobladores que se iban instalando en sus alrededores.

Años más tarde, y luego de la independencia argentina, San Vicente ya se había convertido en una localidad autónoma, con su propia autoridad. Por eso, en 1856 se decidió mudar el pueblo desde la orilla de la Laguna hacia su actual ubicación, para evitar las sucesivas inundaciones.

El traslado del pueblo obligó a proyectar un nuevo templo en la nueva ciudad. Pero por falta de fondos sólo se pudo construir una sala municipal en el nuevo poblado, por lo cual el templo se instaló en ese edificio y su inauguración provisoria se realizó en 1859. 

Sin embargo, la idea de construir una iglesia en la ciudad no sería desechada. Con el auxilio del Gobierno y los vecinos se inició la construcción del nuevo templo, que quedó inaugurado definitivamente el 30 de septiembre de 1876. A comienzos de 1894 la Municipalidad donó los lotes detrás de la iglesia para la casa parroquial.

El edificio de la iglesia se erigió frente a la municipalidad. Fue proyectado por el prestigioso arquitecto, ingeniero y urbanista Pedro Benoit, auxiliado por Simón Barres como contratista. Si bien la construcción del templo fue programada para tres naves, sólo se construyó la nave principal (con 47 varas de largo, 12 de ancho y 16 de alto) acompañada de dos torres de un alto de 25 varas, una de ellas con un campanario. En tanto el altar mayor y su retablo fueron construidos por el arquitecto Carlos Pibernat.

En su interior tiene una amplia nave central que además del altar principal, tiene otros cuatro altares en cada unos de sus pasillos, donde se conservan dos imágenes de la Capilla primitiva del siglo XVII y del altar que se encontraba en la sala municipal. A su vez, el templo también atesora una imagen de San Vicente Ferrer, de vestir, donada por el Dr. Luis Sáenz Peña, vecino del partido, y dos altares que habían pertenecido a la antigua iglesia de San Francisco.

En 1998 se propuso una restauración de la Iglesia San Vicente Ferrer, que se llevó a cabo en 1999, por el Ente de reconstrucción del conurbano bonaerense. 
Las obras, que demandaron ocho meses, le devolvieron al templo sus colores originales, sobre todo el marfil y el dorado que predominan en el altar.

La Parroquia San Vicente Ferrer es una de las más antiguas del país y sin duda ha contribuido a dar origen al distrito de San Vicente. 

                          Fuente:  Revista Espacio&Confort / Arquitecto Leandro Etchevers. 

domingo, 19 de marzo de 2017

Estación San Vicente.

 San Vicente era una estación ferroviaria ubicada en el partido
 de San Vicente,  provincia de Buenos Aires, Argentina.
 Funcionaba como   terminal del Ferrocarril General Roca.
 Clausurada durante la ultima dictadura militar
 en Diciembre de 1978. 

Tren De Pueblo.

Ya no atraviesa los campos
tampoco se oye el fragor
de esa mole impresionante
movida por el vapor
sólo queda en la memoria
el silbato de los trenes
vacío de pasajeros
silenciosos los andenes.

Marta Ofelia Manna.

Retiro.

Tren llegando a Retiro.

Martínez.


“Mi vida está conformado por la urgente necesidad de andar y observar, 
y mi cámara es mi pasaporte.” 

 Steve McCurry.

San Isidro.


“Una fotografía es escoger un hecho de la vida,
 y ese hecho vivirá por siempre.”

 Raghu Rai.

martes, 14 de febrero de 2017

Atardecer en el Delta.

Delta del Tigre. 

Atardecer en el Delta.

Delta del Tigre.

Hacia un ocaso radiante. 

Hacia un ocaso radiante
caminaba el sol de estío,
y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río.

Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera
de la cigarra cantora, el monorritmo jovial,
entre metal y madera,
que es la canción estival.

En una huerta sombría,
giraban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras el son del agua se oía.
Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.

Yo iba haciendo mi camino,
absorto en el solitario crepúsculo campesino.

Y pensaba: «¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa
toda desdén y armonía;
hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía
de este rincón vanidoso, obscuro rincón que piensa!»

Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente.
Lejos la ciudad dormía,
como cubierta de un mago fanal de oro trasparente.
Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.
Los últimos arreboles coronaban las colinas
manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas.
Yo caminaba cansado,
sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.

El agua en sombra pasaba tan melancólicamente,
bajo los arcos del puente,
como si al pasar dijera:

«Apenas desamarrada
la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,
se canta: no somos nada.
Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera.»

Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría.
(Yo pensaba: ¡el alma mía!)

Y me detuve un momento,
en la tarde, a meditar...
¿Qué es esta gota en el viento
que grita al mar: soy el mar?

Vibraba el aire asordado
por los élitros cantores que hacen el campo sonoro,
cual si estuviera sembrado
de campanitas de oro.

En el azul fulguraba
un lucero diamantino.
Cálido viento soplaba
alborotando el camino.

Yo, en la tarde polvorienta,
hacia la ciudad volvía.
Sonaban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras caer el agua se oía.

Antonio Machado.




El Muelle de la Isla Martín García.


La Noche

Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí,
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la conciencia con sus estrellas.

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.

Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada.

Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.

Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.

Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas.

Sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.

Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.

Alguna vez volveremos a ser.


Alejandra Pizarnik.

Isla Martín García.

Pista de aterrizaje del Aeródromo de Martín García.

Nubes (II)

Por el aire andan plácidas montañas
o cordilleras trágicas de sombra
que oscurecen el día. Se las nombra
nubes. Las formas suelen ser extrañas.
Shakespeare observó una. Parecía
un dragón. Esa nube de una tarde
en su palabra resplandece y arde
y la seguimos viendo todavía.
¿Qué son las nubes? ¿Una arquitectura
del azar? Quizá Dios las necesita
para la ejecución de Su infinita
obra y son hilos de la trama oscura.
Quizá la nube sea no menos vana
que el hombre que la mira en la mañana.

Jorge Luis Borges.

Amanecer en Martín García.


Y cantaban las piedras en el río

Y cantaban las piedras en el río
mientras mi corazón buscaba en vano
las palabras exactas en la tarde.
El Cerro Colorado soltó sus aguiluchos
y se quedó en silencio como un nido vacío.
El agua tiene pájaros; yo siento sus gorjeos,
El agua tiene penas, insomnios y delirios.
El agua es la conseja del abuelo
que midió el mundo con su paso firme
hasta encontrar la arena,
y envejecer tranquilo.
Y cantaban las piedras en el río.
En el arpa dorada de la tarde
guardé mi copla de guijarro antiguo.
Vino la noche al fin,
distinta en cada uno, para el caballo,
para el aire, la piedra y el camino.
Yo construyo la noche dentro mío.
Corro de estrella a estrella y las enciendo
Bebo en copa de ocaso los sueños y mi vida.
Mía es la noche azul y su misterio.
Veo como retornan los pájaros al monte.
Yo custodié sus nidos.
Los pastores ya bajan la montaña.
Los pastores construyen en la sierra su silbo.
Ya olvidé la belleza de la tarde.
Triunfó la noche azul sobre mis ojos.
La noche me salió como una estatua.
Para hacer su hermosura me salí de mí mismo.
Yo repartí en pedazos mi noche sobre el mundo.
Y me quedé esperando con la mano tendida.
Contemplando la arena, pura sombra infinita.
Yo, que hice la noche, me quedé sin mi noche.
Me quedé sin mí mismo.
Y el sueño me rondaba sin alcanzarme nunca.
Y cantaban las piedras en el río.

Atahualpa Yupanqui.


sábado, 11 de febrero de 2017

Postales de Martín García.


Jactancia de quietud.

Escrituras de luz embisten la sombra, más prodigiosas que meteoros. 
La alta ciudad inconocible arrecia sobre el campo. 
Seguro de mi vida y de mi muerte, miro los ambiciosos y quisiera entenderlos. 
Su día es ávido como el lazo en el aire. 
Su noche es tregua de la ira en el hierro, pronto en acometer. 
Hablan de humanidad. 
Mi humanidad está en sentir que somos voces de una misma penuria. 
Hablan de patria. 
Mi patria es un latido de guitarra, unos retratos y una vieja espada, la oración evidente del sauzal en los atardeceres. El tiempo está viviéndome. 
Más silencioso que mi sombra, cruzo el tropel de su levantada codicia. 
Ellos son imprescindibles, únicos, merecedores del mañana. 
Mi nombre es alguien y cualquiera. 
Paso con lentitud, como quien viene de tan lejos que no espera llegar.

Jorge Luis Borges.

Amanecer en Martín García.


 El sol, el poema.

Barcos sobre el agua natal. 
Agua negra, animal de olvido. Agua lila, única vigilia. 
El misterio soleado de las voces en el parque. Oh tan antiguo.

Alejandra Pizarnik.

jueves, 9 de febrero de 2017

Kayak en Martín García.

Una de las actividades que se pueden encontrar en La Isla Martín García son las travesías en Kayak, desde el año 2006 durante Semana Santa se reúnen Kayakistas de Argentina y Uruguay en un encuentro que llego a superar los 500 participantes.
 La Marea es el Sitio oficial del Encuentro Nacional de Kayakistas Isla Martín García.

C.A.N.E.
Centro de Actividades Náuticas & Ecológicas Isla Martín García
Calle Bouchard esq. Cnel. Costa - Isla Martín García Pcia. de Buenos Aires - República Argentina
www.canemartingarcia.com.ar  / cane.img@gmail.com



miércoles, 8 de febrero de 2017

Amanecer en Martín García.


Poema del Río.

Únicamente el río conoce tu secreto, 
ese secreto tuyo que es el secreto mío.
El río es un hombre de corazón inquieto
pero el amor se aleja como el agua del río.
Únicamente el río nos vio por la vereda,
y el rumor de sus aguas era como un reproche.
Tu piel era más blanca bajo la magra seda,
como el deslumbramiento de la nieve en la noche.
No importa que huya el agua como un amor de un día;
mi amor, igual que el río, se quedará aunque huya.
Únicamente el río supo que fuiste mía,
para que mí alma fuera profundamente tuya.
El río es como un viaje para el sueño del hombre,
el hombre, es como el río, un gran dolor en viaje.
Únicamente el río te oyó decir mí nombre
cuando las hojas secas decoraron tu traje.
Sí. El río es como un hombre de corazón inquieto
que va encendiendo hogueras y se muere de frío.
Únicamente el río conoce tu secreto.
Únicamente el río.

José Ángel Buesa.

martes, 7 de febrero de 2017

lunes, 6 de febrero de 2017

Lagarto Overo en Martín García.

Es muy común ver lagartos overos tomando sol en la Isla
 Martín García.
Lagarto Overo (Tupinambis teguixin), también llamado Iguana Overa o Teyú Guazú en guaraní, es el lagarto de mayor tamaño en nuestro país y uno de los mas corpulentos en todo el mundo. Puede medir cuando adulto 1,30 mts y excepcionalmente alcanzar 1,50 mts, de los cuales la mitad corresponde a la cola. En Argentina habita en la región pampeana, Mesopotamia y el chaco oriental. Prefiere ambientes húmedos y en la proximidad de ríos o arroyos. Cava su propia cueva con las garras de las patas traseras, en ella se refugia e hiberna durante el otoño e invierno. Su dieta varía según la edad y tamaño, es decir cuando pequeño come insectos e invertebrados y de adulto frutas, huevos de aves y reptiles, ratones etc.  En aquellos lugares donde no es cazado ni molestado se vuelven muy mansos y alcanzan los mayores tamaños.