martes, 29 de julio de 2014

Cortázar.


Hablen, tienen tres minutos.

Hablen, tienen tres minutos
de vuelta del paseo
donde junté una florecita para tenerte entre mis dedos un momento,
y bebí una botella de Beaujolais, para bajar al pozo
donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel
y sé que estaré solo en la ciudad
más poblada del mundo.
Excusarás este balance histérico, entre fuga a la rata y queja de morfina,
teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café,
y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja.
Máxime sabiendo
que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina,
como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre
el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora
hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura.
Creo que sospecharás esto que ocurre,
como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,
volviendo del paseo donde quizás juntases
la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí,
porque es preciso
que no estemos tan solos, que nos demos
un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.

Julio Cortázar.

jueves, 24 de julio de 2014

Ezeiza.

Carguero de Ferrosur Roca en Ezeiza. 

Attila József espera al tren carguero
su barba de tres días lo delata
lo delata un brasero entre sus manos
y un zapato callado lo delata.
Attila József espera al tren carguero
mientras guarda su sombra en la valija.

Poema de Jorge Boccanera, poeta argentino que escribió a la muerte de Attila Jószef, 
el poeta  húngaro, a quien la esquizofrenia, la pobreza y la desilusión  lo  dejadoron
sin  voluntad de vivir,  se arrojó bajo un  tren carguero en  una estación cerca del  lago 
Balatón, en Hungría el  3 de Diciembre de 1937, a los 32 años.

domingo, 6 de julio de 2014

Open Door.

 Viajar

Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar
volar conociendo otras ramas 
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

Viajar es vestirse de loco
es decir "no me importa"
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.

Viajar es sentirse poeta,
es escribir una carta, 
es querer abrazar. 
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma 
es dejarse besar.

Viajar es volverse mundano 
es conocer otra gente
es volver a empezar. 
Empezar extendiendo la mano,
aprendiendo del fuerte, 
es sentir soledad.

Viajar es marcharse de casa,
es vestirse de loco
diciendo todo y nada con una postal,
Es dormir en otra cama,
sentir que el tiempo es corto,
viajar es regresar.

Gabriel García Márquez

viernes, 4 de julio de 2014

Ferrocarril General San Martín.

Estación Dr. Domingo Cabred. 


El Ferrocarril General San Martín, presta servicios de pasajeros entre las estaciones Retiro, en el barrio porteño del mismo nombre, y la estación Dr. Domingo Cabred en la localidad de Open Door, Luján. Provincia de Buenos Aires.
Compone un total de 22 estaciones, atravesando los partidos de Tres de Febrero, Morón, Hurlingham, San Miguel, José C. Paz, Pilar y Luján.
A fines de Mayo del 2014  con la incorporación de  material rodante y tractivo importado de China se extendió  el servicio, llegando a Manzanares (Pilar) y  Cabred, Open Door (Lujan), quedando Pilar como estación intermedia, y se están realizando tareas de elevación de andenes para las nuevas formaciones de puertas automáticas.
Viajando de Retiro a Cabred.
Llegando a Estación Dr. Domingo Cabred, no se terminaron las obras de elevación de los andenes y por el momento cuenta con uno provisorio. 
Formación china detenida en estación .Vista desde el paso a nivel.
Locomotora CSR SDD7 diésel-eléctrica fabricada por la empresa CSR Qishuyan Co. Ltd. En 2013, un total de 24 locomotoras y 160 coches de pasajeros llegaron a la Argentina, para la modernización de los servicios suburbanos de la línea San Martín.
Banderillero en el pan. próximo a la estación para maniobras. 
Acople de la locomotora a los coches remolcados.
Locomotora china CSR SDD7 esperando vía junto a locomotora  americana Alco RSD 16,fabricada por la firma norteamericana American Locomotive Company (ALCO) entre los años 1957 y 1959,  con esquema de colores de la ex ALL (América Latina Logística). Este tipo de locomotoras se usaron hasta abril de 2014 para  el servicio suburbano del ferrocarril San Martín, en Buenos Aires.
  Vista en dirección  a estación de Cortines. 

martes, 1 de julio de 2014

Open Door.

Querida: cuando me fui, cuando por fin decidí irme, porque ya no me era posible convivir con los antídotos del miedo, y sentía que de a poco iba odiando mis esquinas predilectas o los árboles cabeceadores, y ya no tenía ni tiempo ni ganas de guarecerme bajo la glorieta del barrio Flores, y los amigos de siempre comenzaron a ser de nunca, y había más cadáveres en los basurales que en las funerarias, entonces abrí el bolso de los viajes cortos (aunque sabía que este iba a ser largo) y empecé a meter en él recuerdos al azar, objetos insignificantes pero entrañables, imágenes sintéticas de lo feliz, letras que juntándose narraban sufrimientos, últimos abrazos en la primera frontera, atardeceres sin ángelus y con tableteos, sonrisas que habían sido muecas y viceversa, desvanecimientos y corajes, en fin, una antología de la hojarasca que el viento de la costumbre no había conseguido borrar de la faz de la guerra.
Con ese bolso de los viajes cortos anduve por allá y más allá, por acá y más acá. De vez en cuando trabajaba con las manos ágiles y los ojos secos, para ganarme el pan, el vino, el techo y el colchón. Sin embargo, con el bolso de los viajes cortos no tenía una relación estrecha. Yo era consciente de que dormía en el fondo de un armario, desvencijado por el tiempo y las polillas. Pero, ¿a qué enfrentarme con un pasado en píldoras, unas nutrientes y otras envenenadas?
No obstante, algún domingo, cuando la soledad se volvía silencio insoportable, sacaba el bolso del armario y extraía algún recuerdo, solo uno por vez, para no abrumarme. Así tuve en mis manos un libro que fue de cabecera y que debo haber leído unas veinte veces, pero ahora me metí en varias de sus páginas y no me dijo nada, no me preguntó ni respondió nada, me fue ajeno. Así que lo tiré.
Otro domingo rescaté una foto que se había vuelto sepia y allí estaban varios personajes que ocuparon lugarcitos en mi vida. Dos de ellos estarán quién sabe dónde; uno se mantiene fiel a sí mismo; tres encontraron cierta noche una muerte con charreteras; dos más se volvieron con el tiempo finos, elegantes, delatores, y hoy gozan del respeto de la amnesia pública. El último soy yo, pero también soy otro, casi no me reconozco, tal vez porque si me enfrento al espejo no estoy en sepia. Después de todo, es una foto acabada, vencida. Así que la tiré.
Otro domingo extraje del bolso un reloj sumergible y antichoque. Es de buena marca suiza, pero estaba detenido en un crono/símbolo, o sea, la hora, el minuto y el segundo en que abatieron en la calle a Venancio, vos sabéis quién es, o sea, es tiempo fue mi Greenwich. ¿Para qué quiero un reloj que sólo cronometra y fija la desgracia? Así que lo tiré.
Domingo a domingo fui vaciando el bolso: cortaplumas, lapiceras, gafas de sol, recortes de diarios, tranquilizantes, agendas, pasaportes vencidos, más fotos, cartas de amigos y enemigos. La verdad es que todo me fue pareciendo caduco, inexpresivo, callado, inconexo, precario.
Sin embargo, ayer domingo metí otra vez mi mano en aquél pozo del pasado y la mano vino con algo tuyo: tu pañuelo de seda azul, ese que en tres de las cuatro estaciones te rodeaba el cuello lindo, joven, tan amado por mí. Ellos acabaron contigo, y yo estoy insoportablemente solo. Te mataron en vez de matarme a mí, es duro admitir, carajo, que sos mi muerta suplente.
O sea, que esta vez tiraré a la basura mi pobre bolso para viajes cortos y sólo conservaré tu pañuelo azul. Me quedaré contigo para el viaje largo. 
Bolso de viajes cortos. (Mario Benedetti).

Open Door.

Parroquia San Roque, Open Door.
Partido de Luján, Provincia de Buenos Aires.

Estación Florida

 Coche Eléctrico Toshiba.
Estación Florida, Ramal Bartolomé Mitre, corredor Retiro-Mitre.